¿Qué es un testamento y por qué necesito uno?

Todos hemos escuchado sobre la famosa “zona de confort”, aquel espacio donde las personas nos movemos con mucha seguridad, ya que nos genera un sentido de estabilidad, armonía y control de nuestra vida diaria, brindándonos una sensación de que todo va a estar bien.

Por lo general, todas aquellas actividades o situaciones que se salgan de esta zona, nos genera incomodidad, ¿para qué preocuparnos pensando en ella si el día de hoy todo está bien? ¿para qué anticiparnos pensando en un futuro muy lejano? ¿para qué estresarnos en cosas que no están pasando aún y en sus posibles consecuencias? Al final, estamos muy acostumbrados a dejar todo para el “después” y así no estresarnos de más.

En México, previo a la pandemia, aproximadamente sólo el 20% de la población contaba con un testamento elaborado, pero tras el conocimiento del virus y sus posibles efectos en la vida, las personas en todas partes del mundo hicieron conciencia de su importancia, incrementando la cifra de 20% a un 30%.

Un testamento es el acto por el cual una persona llamada testador o autor de la herencia expresa libremente su voluntad de disponer de sus bienes, derechos y obligaciones, y los designa a determinadas personas para después de su muerte.

Es muy importante entender que los bienes para heredar son aquellos existentes al momento de fallecer, más no al momento de hacer el testamento, por lo que la justificación de que es mejor esperar a concluir de pagar un bien, no es realmente eficiente.

Realizar el trámite de un testamento no es tan complejo como se piensa y podría resumirse en seis sencillos pasos:

  • Acudir ante un notario.
  • Tener tus datos completos
  • Designar a tus legatarios (La persona que adquiere los bienes a título particular y por lo tanto debe especificarse el bien que se va a dejar).
  • Designar a los herederos
  • Designar al albacea
  • Designar tutores (en caso de haber menores de edad)

El testamento se debe hacer de forma individual, presentándose directamente en la notaría, es revocable, es decir, que se puede modificar las veces que sea y lo más importante es que es libre. Y únicamente el último testamento será válido.

Una persona puede ejercer este derecho a partir de los 16 años y el costo promedio es de tramitar un testamento oscila entre los $6000.00, viéndose este monto reducido hasta en un 50% en septiembre, al ser conocido como el mes del testamento.

Una vez que se realizó el trámite pertinente, es muy importante notificar a las personas implicadas respecto a:

  • Su existencia
  • Su ubicación
  • Brindar una copia o crear un expediente de documentos importantes.

Realizar un testamento es el único acto que alcanzará nuestra voluntad para cuando ya no estemos, es un acto de responsabilidad, amor y cuidado para nuestros seres queridos, y quienes disfrutarán del esfuerzo que hemos realizado a lo largo de nuestra vida.

Evita conflictos legales y gastos innecesarios, brinda tranquilidad económica y legal a los que más quieres.